Los Ángeles Existen

Eran las nueve de la noche, cenaba en un local con Estefania, hablamos sobre como le había ido a Ella en la misa las cinco de la tarde la había dejado en un lugar y luego tomaría un taxi para ir a la Misa.

Estando en el restaurante me levanto para retirar la comida y al regresar veo a mi hija con los ojos llenos de lágrimas, me lleno de susto y le preguntó ¿te sientes bien hija? y me responde: “Mamá hoy me pasó algo muy extraño cuando tomé el taxi” y es aquí cuando mi hija me relata lo sucedido.

“Cuando tome el taxi, le hablé en tono amable un tema sobre el clima y el hombre no me contestó, me dio un poco de miedo pero luego recibió una llamada y al parecer era su madre, el taxista le contaba que la Dra le había dicho que debía comprar un medicamento de casi 120.00 dólares que en el hospital no había y que era urgente, la Dra le dijo que el corazón estaba debilitándose y que había hablado con el dueño del cupo y le dijo que debía pagarle su cuota de 30.00, diario demostrando así nada de empatía. Entre lágrimas le decía a su madre que ya no daba más que no había dormido toda la noche y que quería empeñar el tanque de gas”

Mi hija me seguía contando ambas dejamos de comer, mientras veía como se le salían las lágrimas me dijo: “Mamá jamás había visto a un hombre llorar de tal manera”, luego de terminar de hablar con su madre el taxista me dijo que se trataba de su única hija que tenía leucemia una niña que estaba en el hospital, la Caja de seguro social no cuenta con ciertos medicamentos indispensables para niños con atenciones especiales con ciertas enfermedades y los medicamentos en algunos casos son caros.

Entre lágrimas el taxista decía que de no poder comprar los medicamentos la niña sería llevada a la Ciudad al hospital del niño, pero que se les hacía muy difícil porque Ellos no tenían familiares en Panamá en donde pudiesen quedarse y mucho menos para pagar un hotel.

Al llegar Estefania a su destino, el taxi busco un lugar cercano y el taxista comenzó a llorar desconsoladamente.

Al final del relato ambas quedamos llorando y me pregunta ¿Mamá porque me pasó esto? y Yo le contesté: “es el Angel de la Guarda de la niña que desea que publique esto por que lo que está viviendo Joanis en un hospital por la falta de medicamentos así le está pasando a muchos niños y niñas que necesitan sus medicinas y no existen, sus padres de escasos recursos deben hacer lo imposible tal como hace este taxista, que exauto se sacrifica para trabajar el doble con tal de conseguir el dinero.

Luego pensé que como este relato existen muchas más historias que sufren miles de Panameños, mañana iré al hospital, para conocerla y Quienes se identifican o solidarizan con el taxista pueden escribirme. Mañana Joanis tendrá su medicamento pero sabemos que necesitará muchos más.

No todo está perdido cuando existe voluntad y esperanza. Si deseas apoyar esta niña escríbeme para brindarte el teléfono de uno de los Padres y apoyarlos.

Lucy Córdoba

Activista a favor de la infancia

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