Cuando naturalizamos la violencia

Como es de conocimientos de muchos una de las mayores misiones es conocer parte de mis raíces, cuentan los ancianos del lugar en donde nací que Soy cuarta generación China de esos primeros Chinos que llegaron a Veraguas y que había una China la única del pueblo a Quien se le prometió que al nacer a Ella me entregarían, muy ilusionada se encargó de alimentar a mi Madre y darle vitaminas necesarias para que esa criatura se formara bien, ¿pero qué sucedió después? en verdad no sé, lo que si es cierto es que mi Madre cambió de opinión cuando nací y terminé con otra familia lejos de Santiago y la China quedo triste pero lo que sí les puedo decir es que algo rezó como para que siempre esté rodeada de hermanos y amigos Chinos. (bueno esa es parte de otra historia)

En base a la cantidad de hermanos Asiáticos fué conocida mi total oposición a la venta de pirotecnia, obviamente no era un tema de paz para tratar de fin de año, pero sucedió lo que ya esperaba.

Una tarde seriamente me abordan unas hermanas Chinas y me dicen: ¨Lucy tu porque estas molesta con los Chinitos por la  venta de pirotecnia si sólo es una vez al año, tu dices que las bombitas daña manos de niños, dentro de mi se podrán imaginar la revolución y explicándoles mis razones y las afectaciones la cual tomó más de media hora.  Ellas dejaron que terminara la explicación y me escucharon atentamente, luego me dijeron algo que me dejó estupefacta por largo tiempo.

Respetuosamente, lo que es una virtud  de la Comunidad Asiática, me escucharon y me responden de esta manera:

¨Lucy tu no quieres que Chinitos vendan bombitas por un mes en el año, pero si permites que el alcohol y cerveza se venda doce meses al año, si los dos son dañinos para niños porque cuando el Papá está borracho golpea a los niños, porque no te opones si la cerveza es más barata que la leche. pero tu no dices nada de esos dueños  pero de  los Chinitos si¨

¨Lucy una pinta es más barata que el agua¨ en ese momento totalmente desarmada tenía el único argumento de que Ellos eran Panameños,  pero indicando que ambos hacían mal y que no debían permitirse me preguntaba en silencio

¿Quien es el mayor productor de alcohol en Panamá? cuales son las consecuencias del alcohol?

Guardé silencio por largo tiempo y reflexioné…hemos normalizado el mayor asesino en Panamá siendo este el alcohol, y ¿porque nadie toca el tema de que una cerveza es más barata que el jugo o agua? y aun así nos seguimos quejando del porque existe tanta violencia, si los Padres de familia al llegar a sus casas ante una fuerte sed se alcoholizan siendo más susceptibles a las acciones violentas contra terceros ¿Que clase de sociedad somos cuando visualizamos algunos riesgos  pero otros los ocultamos? esto es ser transparente?

Así como estas hermanas Chinas me llevaron a la reflexión me dije, ¨con que moral pueden Gobernantes decirles a una Comunidad que vender bombitas es malo cuando Autoridades  actuales son permisivas en otros vicios tales como el alcohol, la cerveza¨ porque no hacen lo mismo con estas drogas tal como hicieron con el cigarrillo? que igual ponen en riesgo a los niños, la cadena de corrupción no es que es grande, simplemente ya es un cáncer metastásico.

Concluyo con decir, que la tarea que muchos hacen contra la corrupción no sólo contempla Odebrecht, también debe ser contra todo lo que corrompe a nuestra juventud y niños la pregunta del millón. ¿Quien tiene la autoridad moral para sancionarlos en Panamá?IMG-20170203-WA0011

Que podemos hacer? escudriñar y desmantelar moralmente a todo Aquel que quiera ser Candidato en las próximas elecciones ya basta de vivir entre discursos que dicen prevenir la violencia pero permiten que se venda los vicios que la incrementa, necesitamos coherencia de lo contrario estaremos destinados a las peores de las Sociedades

Al finalizar me dicen mis hermanas Chinas,  ¨Lucy vete para China, allá si existe rectitud, si tu haces algo malo te matan,  Nosotros nos quedamos en Panamá aquí se hace negocios, mientras la  Gente tenga más vicios, Nosotros venderemos más¨

¿Podía decir esta humilde servidora que lo que me decian estas comerciantes era mentira?

Reflexión:  Tanto mal hace el que provoca un daño como el que lo vé y no dice nada.

 

Lucy Córdoba